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Mostrando las entradas de 2026

Definición y muerte del diálogo

Grandes amigos grandes | Juan Carlos Roldán y Hugo Reinaldo Báez fueron dos grandes amigos –además de amigos grandes, porque me llevaban varios años– que compartían algo peculiar: todos los llamaban por sus apellidos, y hasta sospecho que muchos no conocían sus nombres. Ambos ya no están. Roldán murió hace unos cinco años y “el Báez” nos dejó a comienzos de este 2026. Roldán, también denominado “el Negro”, fue un librero de raza, aunque lo conocí en un boliche histórico que tuvo a fines de la década del sesenta, La Guadaña, que funcionaba en una cochera de la calle Santa Rosa. Allí, el inocente adolescente que era yo entonces se alelaba ante la variopinta fauna que noche tras noche circulaba por el lugar. A través de él conocí al Báez, por entonces fotocopista, luego imprentero y de ahí a editor, mi primer editor (y yo su primer autor editado). De innumerables tardes de mate y noches de alcohol, aprendí mucho de ambos. Pero ahora que los nombro, veo la imagen de un Roldán adusto tras l...

Frailemuerto-Malasaña - Galería de artes y artimañas

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Textos y selección de obras:  Ricardo Irastorza.  Es por acá>>>:  www.frailemuerto-malasaña.com.ar

Morrison Blues

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Un niño nace de la lectura ajena. La memoria de un niño nace de un libro deshojado que su abuela y su tía le leen una y otra vez, antes de que todo (como siempre sucede) se complique. Desde ahí, entre un copo de algodón como origen de la soledad y un río desbordado en la llanura como su corolario, ese niño “lector” se convierte en un hombre escritor y, casi sin remedio, en el ingeniero de su propia fábula. Este relato honra las raíces del género que recoge desde su título, porque se trata de una pieza de tempo lento desplegada como sentimiento escritural. No sé si la franqueza es un valor, pero sí sé que no es fácil elaborar una ficción franca. No es fácil mostrar honestidad desde el artificio literario porque ni siquiera la verdad es honesta. Un relato franco es más que un buen relato: es realmente “otra cosa” que funde al lector con las contradicciones de aquello que ha sido puesto a prueba. Ricardo Irastorza pone aquí su prosa al servicio de una vida, que puede ser la propia o no, p...